lunes, 17 de diciembre de 2012

Antecedentes de la Documentación.

La documentación surge como consecuencia de la bibliografía científica.
Hace miles de años (a.C), empezaron a recogerse documentos en forma de tablillas de arcilla y almacenadas en pequeños cuarto, normalmente bajo tierra, donde se conservaban con fines educativos (escribas). Se pueden observar otras culturas como la Egipcia, Griega y Romana que generan una mayor variedad de documentos no sólo en función al material escriptoriosino también en función a la temática que se amplía a la literatura y técnico-científica.
Sin embargo, el acceso a la cultura estaba muy limitado, refiriéndonos a los monasterios o centros religiosos con fines educativos, como ya hemos dicho, además que la producción documental era costosa y lenta.
Esta situación cambió cuando Gutemberg inventa la imprenta en el siglo XV. En siglos posteriores, la documentación tenía una producción mucho más rápida y asequible.
Pero uno de los primeros problemas a los que se enfrentan, es localizar precisamente las fuentes de información o libros y documentos que les sirvan como base de sus artículos científicos. En consecuencia se toma conciencia de la necesidad de crear un instrumento que fuese capaz de poner en contacto la comunidad científica y sus obras respecto de sus estudiosos y hombres ilustrados. Esta necesidad, hace que se creen las primeras bibliografías.

Pero conforme pasaron los años, han surgido personas como, por ejemplo, Hernando Colón y Conrad Gesner, que fueron llamados “pioneros de la documentación”.
Sin embargo, y como ya hemos visto, Paul Otlet y Henri la Fontaine son considerados padres de ésta ya que, gracias a la clasificación bibliográfica de Melvil Dewey, pudieron clasificar la información de una forma correcta.

martes, 11 de diciembre de 2012

Vannevar Bush.

El texto de Vannevar Bush se centra en definir con perfecta claridad máquinas y/o proyector que podrían servir para almacenar la información, duplicarla de una manera rápida, captar imágenes para inmortalizar un momento e incluso cómo registrar la información de una forma rápida y sencilla, haciendo una sutil referencia a lo que hoy día es Internet.

Pues bien, este texto se sitúa al finalizar la Segunda Guerra Mundial y aunque defina o proponga en su utopía documental toda esta serie de objetos con una gran brillantez y precisión, el dato más curioso es que aún no se habían inventado, o estaban a punto. O tan ni siquiera hoy día se han creado.
Deja bien claro, en varias ocasiones, que ese tipo de aparatos "algún día alguien los creará".

Es necesario crear instrumentos que faciliten recopilar información. Por un lado habla de los sistemas de soportes, y por otro de las máquinas de análisis automático.
No obstante, pese al alto estatus en el que pone a los científicos y matemáticos, es un texto que puede ser considerado de arrogante, porque acaba la Segunda Guerra Mundial y ya habla de lo que "está por venir".

En definitiva; hay una necesidad de crear sistemas que se asemejen a cómo funciona el cerebro, y que creen asociaciones. La funcionalidad de lo que hagamos se tiene que orientar hacia la mejora del trabajo de los científicos.