Pues bien, este texto se sitúa al finalizar la Segunda Guerra Mundial y aunque defina o proponga en su utopía documental toda esta serie de objetos con una gran brillantez y precisión, el dato más curioso es que aún no se habían inventado, o estaban a punto. O tan ni siquiera hoy día se han creado.
Deja bien claro, en varias ocasiones, que ese tipo de aparatos "algún día alguien los creará".
Es
necesario crear instrumentos que faciliten recopilar información.
Por un lado habla de los sistemas de soportes, y por otro de las
máquinas de análisis automático.
No obstante, pese al alto estatus en el que pone a los científicos y matemáticos, es un texto que puede ser considerado de arrogante, porque acaba la Segunda Guerra Mundial y ya habla de lo que "está por venir".
En definitiva; hay una necesidad
de crear sistemas que se asemejen a cómo funciona el cerebro, y que
creen asociaciones. La funcionalidad de lo que hagamos se tiene que
orientar hacia la mejora del trabajo de los científicos.
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